MÁS BIEN BUENISIMO, si atendemos al cuerpazo. Pero bueno por la cara, el yerno perfecto este Adam Phebus. Aunque seguro que, también él, cuando es malo es muchísimo mejor.
QUE ME DIGAN EL BARCO que me alisto ya. Con semejante tripulante yo navego al fin del planeta. Con suerte hasta naufragamos y terminamos en una isla desierta. Todo el tiempo del mundo... y tanta cuerda.